¿Cómo que la culpa de todo la tiene Gordon Lish?
¿Quién es ese señor y de qué lo han declarado culpable?
Mejor será leer este libro y que cada cual saque sus propias conclusiones.
Con una voz ácida, directa y la mala costumbre de no dejar nada en paz, Pablo Escudero Abenza disecciona en estas diez historias la precariedad, el deseo y las relaciones de poder que atraviesan todos los ámbitos de la vida, incluyendo la familia y la pareja. Y lo hace sin pedir permiso ni ofrecer ningún consuelo.
Estos relatos nos hacen reír cuando no deberían hacernos gracia, señalan donde nadie quiere mirar y encuentran infecciones donde apenas se veía una gotita de sangre. Sus personajes observan el mundo con una mezcla incómoda de lucidez y mala leche, la combinación más adecuada para decir cosas terribles sin necesidad de levantar la voz ni ponerse solemne.
Un libro con el que merece la pena sentarse a discutir. Una forma de mirar que engancha, incomoda y que una vez tiene dentro al lector, ya no lo suelta.
SOBRE EL AUTOR
Pablo Escudero Abenza (Orihuela, 1984) es licenciado en Física, con la especialidad en Física Fundamental, por la Universidad Complutense de Madrid. Quiso tener un título de Literatura Comparada pero se olvidó de entregar el TFM. Profesor de Matemáticas, editor de libros de texto y estadístico del Estado (en excedencia). Vive en Asturias junto a su mujer y sus dos hijos.
Lector voraz y cinéfilo, ha obtenido más de cincuenta premios literarios. Su primer texto lo escribió con seis años y le pidió a su padre que se lo encuadernara. Era el niño que dirigía los juegos en el patio del colegio y en el parque diciendo a los demás: «jugamos a que tú eras, y yo era, y aquel era…» y se sorprendía al ver que lograba que los demás se dejaban meter dentro de sus historias. Es autor de cinco libros de relatos, tres novelas, una obra de teatro y un ensayo.
Lee a Bolaño, a Kafka, a Carver, a Lorrie Moore. Lee a Leila Guerriero y a Emmanuele Carrère. Lee a Carson McCullers. Lee y lee. Tiene muchos más libros en casa de los que nunca leerá. Fantasea con fundar una editorial pequeñita, de esas que sacan dos libros al año y a las que la crítica define diciendo que hacen una labor exquisita.

